jueves 26 de noviembre de 2009
sábado 21 de noviembre de 2009
miércoles 11 de noviembre de 2009
Los nuevos cruzados de la salteñidad

El 31 de Octubre, la parroquia de Rosario de Lerma convocó desde sus puertas a una marcha, denominada “la noche blanca”, para oponerse a los festejos de Halloween y defender la salteñidad
Daniel Medina (*)
Todo pueblo es más de lo que parece ser. A veces, la única forma de poder observar más allá de las apariencias y máscaras cotidianas, es conocer los dioses que los integrantes de esa sociedad han creado.
La clave para entender al municipio de Rosario de Lerma está en el interior de su parroquia: la virgen tiene un sombrero negro y un poncho salteño. Sobre la mano derecha, la imagen mantiene un rosario y sobre la izquierda, además del niñito Jesús (vestido con la indumentaria de un gaucho), sostiene, firme y amenazante, un rebenque, ése látigo corto utilizado por los gauchos para azuzar a los caballos pero también como un arma: suplía al facón en los combates en que la sangre no se hacía necesaria. Esa virgencita es creación nuestra, pues “no la va a ver en ningún otro lado”, dice, con orgullo, la mujer que atiende en la secretaría-caja de la iglesia, donde, en medio de estampitas y posters de santos, se destaca un cartel que explica: Misa: $30; Bautismo, $ 30; Casamiento $70. Me ofrece una estampita: “Sólo 15 centavos, don, para que la conozca más mejor”.
Cada santo cumple un rol. Es creado a imagen y semejanza de sus creyentes. Tiene una función específica, asignada por los devotos. Toda sociedad se expresa a través de sus dioses: se describe a sí misma; conciente o inconcientemente, desnuda su representación del mundo.
La oración, escrita especialmente para esta virgen, permite reconstruir a la perfección la ideología del creyente y, también, conocer qué función se espera que cumpla dentro de la comunidad. El que ora es un hombre de campo: “Madrecita donosa, que labraste con esmero el fruto de la vida, ampara al hombre laborioso y sufrido del campo. Cobija con tu poncho rojo… Intercede para que la gracia del creador se derrame entre los benditos dedos del Changuito que acunan tus brazos, sobre campos, tambos, huertas y ganados”. Pero, sobre todo, el que ora es un ser temeroso del paso del tiempo: “Ayúdanos, para que el estandarte que levantamos de la paz y del respeto, sea tan fuerte como el trenzado que hacemos con los tientos. Que seamos, valientes en la fe y dignos defensores, de la cultura y tradiciones de nuestro suelo, para que no se pierdan”.
Brujo shop
Está claro: la virgen gaucha ha sido creada para anclar el tiempo. Pese a que, en la misma oración, el penitente se queja de la pobreza, lo que le pide a la virgen es que nada cambie. El rebenque en la mano izquierda es una amenaza latente: porque los habitantes de Rosario de Lerma necesitan recordar que hay una pena que no deben transgredir. Y sin embargo, transgreden. Aunque en la oración se le pide a la madrecita Gaucha que suplique a Tata Dios para que ablande los corazones endurecidos por “ideologías inhumanas del consumismo”, afuera, los rosarinos tienen que seguir. El 31 de octubre, en las mismas tiendas en las que se venden trajes, máscaras y tridentes para Halloween, se ofrecen alitas de ángel, coronitas y vestiditos para la “noche blanca”; aunque la proporción de distribución en los comercios será de un 80% contra un 20% a favor de “esa cosa que hacen los yanquis”, (palabras de una policía de tránsito).
La gente compra mucho más los artículos de Halloween, “y eso que las máscaras están a $35 y los tridentes $15, mientras que las alitas no pasan de los $10”, explica una joven vendedora. Reconoce, sí, que en comparación con el año pasado las ventas han caído un poco, pero lo atribuye a la crisis económica y a que “si yo le compré a mi chinita una máscara de esas tan caras el año pasado, más vale que este año se la hago poner de nuevo, no voy a estar comprando otra, pues”. Inmediatamente la mujer trata de venderme unas telarañas gigantes, con el arácnido incluido, que penden sobre el techo: “además se recicla: le saca el bicho y sobre el árbol de navidad la telaraña pasa como nieve”, me dice.
La “noche blanca” consiste en una marcha convocada por la parroquia, en la que los chicos del pueblo, vestidos todos de blanco o disfrazados de algún santo, marchan: el objetivo de la caminata no es otro que oponerse a Halloween. "Es una alternativa para recuperar valores y costumbres que nos identifican. No es sano salir vestidos de diablos y demonios pidiendo golosinas cada vez que se toca la puerta de un hogar. Puede ser divertido, pero su significado dista mucho de nuestras creencias y tradiciones… Quizás no saben su origen y real devoción. Pero ya tenemos antecedentes de veneraciones excéntricas que han calado hondo en nuestra sociedad”, manifestó a El Tribuno Javier López, organizador del evento.
De este líder de la cruzada por la salteñidad, sólo se sabe que es integrante de un grupo parroquial y de una murga artística, y que brinda un taller artístico con el muy salteño nombre de "Brujo Shop". A nadie le parece extraño que se pretenda defender la tradición, inventando una que hasta hace dos años no existía: “la noche blanca.” La iglesia arriesga un cambio para tratar de impedir que nada cambie.
Dulce, Treta o Rebenque
Pero ya son las ocho de la noche y en la cancha de básquet del Parque Evita se empieza a preparar la marcha. Las estrategias de captación son interesantes. Los cristianos han entendido que uno de los factores que hacen tan atractivos a Halloween para los chicos, además de los disfraces, son los dulces gratis. Y es por eso que con bombos y platillos los organizadores de “la noche blanca” anuncian que como premios a los participantes que se anoten les regalarán caramelos, chocolates, pochochos, chupetines, de todo. Y ni siquiera tienen que salir a buscar un disfraz: en el medio de la cancha, en una caja gigante, hay decenas y decenas de elementos para prestar.
-Chucho! Chucho!, tengo unas alas para vos!!, grita, desaforada, una de las organizadoras. Pero Chucho, que tendrá unos ocho años, no se despega de las piernas de su padre y no hace ni el ademán de acercarse a la mujer. Finalmente ella se acerca, sin las alas, pero con un vestidito blanco. La expresión de horror en la cara de Chucho ante la posibilidad de tener que ponerse el vestidito se vuelve casi inocultable. El padre parece darse cuenta porque explica, con cierta culpa, que no van a poder participar porque tienen unas cosas que hacer. (Expresión de alivio en Chucho).
Hay santos para todos los gustos. Uno, visto desde atrás, con una capucha blanca puntiaguda, parece del Ku Klux Klan. Hay un José y una Virgen María con un bebé de plástico en las manos, varias Santa Ritas, un San Expedito, un San Roques, dos o tres san franciscos y ángeles por todas partes. Llama la atención la cantidad de adultos que participan. Un perro, atraído por los caramelos, olfatea la pierna de uno de los ángeles. “Salí de acá, perro choto”, dice el serafín y le da un puntano al cazchi, que se aleja, cola entre las piernas, tras haber despertado la ira divina.
Son las ocho y media y todavía falta que llegue de la otra iglesia Javier López, que ya está llegando, micrófono en mano, sobre un acoplado de camión tirado por una cuatro por cuatro roja, junto a un guitarrista y dos cantantes y seguido por dos decenas de santitos blancos y transpirados que corran tras el rodado. López recupera energías: ha venido cantando y alentando a los fieles y ahora le toca organizar la etapa final. De la nada, como caídos del cielo, aparecen más angelitos y la marcha en la que no se esperaba más de 100 participantes, de repente ocupa casi una cuadra entera (sin llegar a los 3000 que los policías, a ojo de buen cubero, calcularon para El Tribuno. Se sabe: en Rosario de Lerma, los policías son como los chicos: no mienten, exageran).
Toman aire, y agua y vuelven a arrancar. La marcha va despacio. López arenga desde el suelo, mientras en el acoplado siguen con las canciones cristianas. Por momentos López parece el animador de un boliche. Marca los movimientos: las manos arriba, aplaudan todos, a ver ahora solo los chicos… ahora las nenas. Desde las ventanas, o sentadas en los zaguanes de sus casas, algunas personas aplauden; pero la expresión que predomina en los rostros es de fascinación: sólo nos fascina aquello que nos atrae y al mismo tiempo nos paraliza, nos produce espanto (las criaturas, por separado, así vestidas, generan ternura; pero el conjunto suscita otras sensaciones)
El momento de la verdad se produce en cercanía de la plaza, donde Halloween se viene desarrollando en plena forma. Drácula, el pirata Barba negra, Frankenstein y La Muerte miran con horror la cercanía de la manifestación. Huyámos, mamá, le dice el aterrado Drácula, que no debe medir más de un metro y aún así es el más alto de los monstruos. El pirata contempla su espada de plástico y reniega de su inutilidad. No va a pasar nada, le dice la mujer a su hijo y le pide que se quede, pero apenas mira hacia la marcha la expresión en su rostro se vuelve ambigua. Sí, nos van a cagar a patadas, mamá, dice el vampiro, ya espantado. La mujer no responde, se limita a emprender la retirada, casi corriendo, tras las criaturas, hacia el centro de la plaza. De la misma manera reaccionan tres brujitas adolescentes, que no saben muy bien donde esconder las calabazas.
Pero no hay violencia y los valientes en la fe y dignos defensores de la cultura y tradiciones de nuestro suelo ingresan y llenan la iglesia, la misma que en la misa de las 19 hs. había estado casi vacía. Y allí reciben, triunfantes, la bendición del párroco, por los excelentes servicios prestados en defensa de la salteñidad.
(*) PUBLICADO POR EL SEMANARIO CUARTO PODER
lunes 9 de noviembre de 2009
Cuando lleguemos a Rusia Gorby nos acogerá.
Gorbachov es ideal.
Ya era hora que al
oeste vuelvan ya.
Avanzar en el desarme
y reformar.
Esto ya es imparable,
Rusia no se vuelve atrás.
Gorbachov es Perestroika,
Gorbachov es desarmar,
Gorvachov es convincente,
sabe mandar.
Gorbachov es dulce Raisa,
Gorbachov es confiar.
Gorbachov es una estrella, superstar.
Cuando lleguemos a Rusia
Gorby nos acogerá.
Y en la Plaza Roja
gritaremos libertad.
No es un sueño,
es realidad.
Esto es inevitable,
es progresar.
domingo 8 de noviembre de 2009
¿Sabés qué libro está leyendo la rubia?

viernes 6 de noviembre de 2009
Texas: ¿Y si los matamos antes que crucen el río?
Resultados de la encuesta
¿Deben tener DNI los hijos de mujeres extranjeras que dan a luz en Salta? |
551 votantes |
Si (202) | |
| 36.7% | |
No (349) | |
| 63.3% |
Resultados de la encuesta
miércoles 21 de octubre de 2009
INTRAVENOSA

ESTE VIERNES, A LAS 20 HS, EN EL BAR MACONDO (ÉSE, DONDE ESTÁ LA FIGURA DEL CHE, AHÍ AL LADIDO DE LA CAJA REGISTRADORA; EN BALCARSE 980 PARA SER MÁS PRECISOS) SE PRESENTA EN SALTA LA REVISTA JUJEÑA INTRAVENOSA.
LOS ESPERAMOS. Y LLEVEN UN PAR DE MOLOTOVS, POR SI VA ALGÚN OLIGARCA.
viernes 16 de octubre de 2009
Roman Polanski:
lunes 12 de octubre de 2009
viernes 2 de octubre de 2009
hijo del puta hacelo mas largo la proxima enfermo mental y la puta que te pario
jueves 1 de octubre de 2009
SORPRESAS

lunes 21 de septiembre de 2009
sábado 19 de septiembre de 2009
Nos vamos de paseo con Fabián
Los fanáticos que llegaron a Salta Pesadilla "ricotera": secuestro virtual de un colectivo
Se fumó marihuana durante todo el viaje y obligaron al chofer a detenerse en cuatro oportunidades "para comprar fernet".
El cirujano Santos Gómez Álzaga volvía a Salta después de unos largos meses. Hasta hace poco se desvelaba en la guardia del Hospital San Bernardo, pero ayer se desveló toda la noche en una pesadilla "ricotera" de 22 horas.
Volvía como quien vuelve a Salta, con el corazón ansioso y el espíritu alto. "En el colectivo voy a tener tiempo para leer algo", pensó. Estaba conforme con la elección del coche cama, fantaseaba con la horizontalidad del respaldo. Imaginaba que lo peor que le podía pasar era que le pasen una película argentina. Pero no.
"Hola loco soy Fabián", dijo un sujeto al que el asiento le quedaba chico. Le estrechó una mano demasiado húmeda. Tenía una remera de Los Redonditos de Ricota y un pañuelo medio deshilachado le colgaba del cuello. Cuando se dio cuenta ya era demasiado tarde. Todos los pasajeros del servicio cinco estrellas, a excepción de él y una encantadora pareja de ancianos, eran sin excepción ricoteros de pura sepa; fanáticos en éxtasis ante la inminencia del ritual, presos de un sentimiento, que según cuentan es "inexplicable".
Cuando se prendió el motor fue como un trueno el himno que lo copó todo: "Una bandera que diga Che Guevara, un par de rockanroles y un porro pa' fumar...Matar un rati (policía) para vengar a Walter (por Bulacio asesinado en un recital) y toda la argentina va a poder festejar ". Las primeras veces aplaudió un poco "como para acompañar", hasta que se dio cuenta que "venía para largo". Según el doctor algunos de los fanáticos "eran de esos que si venís con tu novia te cruzas de vereda".
Ni bien se puso en movimiento la unidad aparecieron vasos ferneceros y tetras cortados. Un dulce e inconfundible aroma a marihuana empezó a emerger desde todos los rincones. Las guitarras ensayaban los primeros acordes y entre canto y canto: "Los Redó, Los Redó, vamo Los Redó".
"¿Vas a ver al Indio?", le preguntó el amistoso Fabián. "Tuve que decir que sí, por las dudas", le contó el médico a El Tribuno. "Tuvimos que parar en Escobar, a 50 km de Capital, porque se quedaron sin Fernet antes de agarrar Panamericana". Tardaron 30 minutos. El chofer tuvo que frenar también en Rafaela y Tucumán para recargar. "Estábamos virtualmente secuestrados, pero me parece que al chofer no le quedaba otra", relató el cirujano.
"No pararon un segundo y llegamos a Salta cuatro horas tarde. Me atrevo a decir que se fumó de todo y en todo momento, de forma ininterrumpida; lo mismo con el alcohol". Cada tanto lo despertaba un mini tumulto que se batía entre los asientos del colectivo de dos pisos, al grito de "vamo, vamo" o "aguante El Indio".
Llegar a Salta fue como un milagro. "Me aprendí todos los cantitos y creo que cuando por fin pueda pegar un ojo los voy a seguir escuchando", resumió Gómez Álzaga.
por supuesto, salió en el tribuno
viernes 18 de septiembre de 2009
martes 15 de septiembre de 2009
Como un día de carnaval para ellos o un Mundial para Sebreli
Domingo: dos muslos.
Martes: lo que quedó. Espalda y algo de la cola que me llenaron con el cansancio y frustración de las empresas perdidas.
¿Martes? una mierda. La Nori estaba cerrado. Caminé dos cuadras hasta la paragua, no tenía leche ( de los dos sachets, los dividí entre los desayuno y meriendas y un licuado el domingo), no había más que pan chanchito, nada de tortillas, y mientras esperaba a que me atiendan recordé que había olvidado la botella de vidrio de Fanta, y como no soy cliente no me iba prestar el envase ( todas las botellas que tengo en casa son de prestamos olvidados). Así que no comí una mierda. La paragua cerraba a las 13 hs, según el cartel que tenía en la balanza.




